El principito
El principito es un pequeño cuento para grandes
reflexiones y palabras que pueden hacerte pensar acerca del sí es verdad y tratar
de relacionarlo con la vida cotidiana y lo que vivimos en nuestro presente.
Todo se origina desde un pequeño acontecimiento que le ocurrió al narrador
diciendo que se había perdido en el desierto del Sahara. Mucho antes el deseaba
que pudieran comprender sus dibujos, que pudieran ver más allá e imaginar lo
mismo que él hacía, pero después de conocer al pequeño príncipe supo que los
adultos llegan a complicarse la vida pensando que todo esta bien y que solo
ellos pueden hacerlo de una manera correcta puesto que ellos son los grandes y
los que tienen más “experiencia”, para mí el hecho de que un niño tenga más
conocimientos o quizá más facilidad de resolver algo es por la sencillez y su
mente abierta a lo natural a lo espontaneo.
El narrador trata de enfocar acerca de lo que el
principito le enseña poco a poco, siendo una mente que imagina que crea sin
complejidad, sin rodeos como lo son los adultos que llegan a tener disciplinas,
reglas donde solo pueden regir llenos de normas y no más que eso. El pequeño
principito un niño que venía de otro mundo, no más grande que una casa buscaba
respuesta a todas sus preguntas, aquellas dudas que su mente de niño lo hacían
especial e único, que no tenía limites a lo que sus pensamientos lo hacían
crearse.
El narrador respondía a cada una de las preguntas
llevándolo a la desesperación por la simplicidad que a él mismo se le hacía algo obvio o
fácil de intuir .Muchas veces nos dejamos llevar por las apariencias o por lo que nosotros creemos ver , ¿Sera eso tal
cual como lo imaginamos?
Un claro ejemplo es la pregunta de ¿Para que sirven las espinas?
Una mente mayor, alguien que solo se deja ver por las
apariencias diría que no sirven para nada y solo son un estorbo en las flores,
pero por el contrario un niño contestaría que no es así que todo tiene una
función, que no puede ser malo si fue creado por algo.
“Es saber detallar, saber disfrutar las cosas por lo
que son, no por lo que creemos, es sentarnos a disfrutar del momento” esto y
más el pequeño principito le enseño al narrador, algo que no solo dejó
reflexiones para él si no también para nosotros ¿Cuántas veces nos complicamos
todo para encontrar respuestas? Entre juegos y cuestionamientos el principito
solo creaba lo que su mente le decía.
Se muestran valores como la amistad, el amor, el
aprecio la perseverancia. Se encuentra en un mundo lleno de aventuras donde
conoce a varios reyes y en cada uno se muestran antivalores.

